miércoles, 5 de marzo de 2014

Se perdieron dos puntos por verdes

Ganaba 1-0 y generó dos mano a mano clarísimos. Primero con Martínez, que llegó exigido. Luego, la más clara con Klusener. Solo contra Olave, tiempo y espacio para pensar. Cerró los ojos y pateó fuerte, abajo y al medio. Faltando poco, una estupidez increíble de Silva (como una de Gelab*rt en la misma cancha también en los minutos finales) le regala el empate a Belgrano. En el final, otra clarísima. Violento zurdazo de Silva que sacó muy bien Olave.

El primer tiempo fue chato, salvo en el arranque, muy impreciso y sin patear al arco (excepto una de Desábato desde muy lejos) aunque sin riesgos en el área propia. En el segundo se vieron más espacios y tras un centro pasado del Chavo la bajó Auzqui para la entrada de Román que le pegó tan mordido que definió bárbaro. Luego, lo dicho más arriba. Errores en la definición, sobre todo la de Klusener que, dicho en caliente, es para matarlo. Un penal boludo y dos puntos perdidos.

Bien la zaga central, cada vez más firme, el Chavo además fue clave en el gol. Buen regreso como titular del Colo Ré que sigue penando con las lesiones.  Mal primer tiempo de Martínez que remontó en el segundo con recuperación, el gol y la asistencia a Klusener. Damonte fue de menor a mayor, intrascendente lo de Rodríguez, mejor de lo normal lo de Auzqui. Los delanteros... lo único que hacen bien es pivotear, no hay 9 de área. Y Klusener la que tuvo, la erró.

El empate a priori no caía mal, por como se dio da bronca. 11 puntos en 6 fechas es un buen número, solo 2 en 3 partidos no. Martínez cortó una racha de 3 partidos (270 minutos) sin convertir goles.

El sábado con Rafaela, seguramente jueguen los titulares (excepto Verón y Jara), volverán los que hoy rotaron. Rodríguez no mostró nada de nada como para demostrar que debe jugar, mientras que Correa en pocos minutos tuvo una asistencia excelente a Martínez.

¿Y las amarillas? Gil Romero ni jugó, pero de ser amonestado el sábado se pierde el clásico lo que sería una baja enorme (sumada a la casi segura baja de Verón). Realmente discutible el no haberlo hecho amonestar y correr ese riesgo. El que llegó a la 5ta fue Silva, mientras que Auzqui y el Patito tienen 4.

domingo, 23 de febrero de 2014

Paso atrás

Flojo partido de Estudiantes en una cancha históricamente adversa más allá del momento del rival. Salió a esperarlo, a darle la pelota e intentar concretar algún contraataque. En el aspecto defensivo el planteo no tenía problemas, mientras que durante todo el partido el equipo estuvo muy impreciso a la hora de atacar y los dos delanteros tuvieron una tarde para el olvido. Error grave en una pelota parada, 0-1 y todo cuesta arriba.
El segundo arrancó muy mal y Boca tuvo chances para liquidarlo. Una fue doble tras un error grave de Franco Jara en la salida (no es la primera vez que demuestra muy poca inteligencia en sus decisiones) en la que Rulli respondió de manera brillante por dos veces. Luego el partido fue chato, se invirtieron los roles pero ninguno llevó peligro a la otra área. Estudiantes dependía de la pelota parada y no fue una buena tarde de los pateadores (Verón, Correa, Rodríguez) ni tampoco se aprovecharon los laterales de Goñi (flojo partido en sus proyecciones). Sin embargo faltando poco el pie de Verón metió un centro frontal impecable, Martínez se desprendió muy bien pero decidió mal. Quiso cabecear al primer palo (y lo hizo mal) cuando la lógica indicaba o intentar al otro palo o bajarla al medio para la entrada de un compañero.
Derrota sin mucho para rescatar, los triunfos anteriores instan a no ser pesimistas ni mucho menos, pero a no pensar que este equipo está para pelear el título. Si el torneo es mediocre como el anterior, quizás esto sea posible, pero es un equipo en formación (esta vez esa frase no parece ser humo) y repleta de juveniles para ir creciendo de a poco.

La figura indiscutida fue Rulli, Verón estuvo impreciso en los pases pero soberbio en la recuperación y con un despliegue enorme pese a ser su tercer partido en ocho días. Flojo, tibio lo de Correa, intrascendente Carrillo y muy errático lo de Franco Jara. Aspectos individuales que explican en parte por qué el partido fue tan flojo en ofensiva.

El domingo a la noche a recibir a Newell's que ganó después de mucho tiempo y sin dudas, pese al mal momento, es de los mejores planteles del fútbol argentino.

PD. En una mala tarde, algo para sacar una sonrisa. Terminada la estructura de la tribuna de 57

Fotos como siempre de Gustavo (ELB), en su facebook de Fotos del Estadio

miércoles, 19 de febrero de 2014

¡ESTUDIAAAAAN!

¡Que lindo es ser de Estudiantes!




















Más de 45 años después, se sigue hablando del estilo

Estudiantes es puntero en soledad del Torneo Final y su escuela vuelve a estar en el tapete futbolístico. Una discusión que se inició con Osvaldo Zubeldía y que se extiende hasta estos días

Por Santiago Rivas Murphy
@sanrivasmurphy 

Estudiantes ganó sus últimos dos partidos apegado al libreto que dicta su historia y eso le alcanzó para estar en lo más alto del Torneo Final. Con uno menos, casi resignándose a atacar y defendiendo la ventaja obtenida. Es el único equipo en este arranque de campeonato que pudo ganar los tres partidos y el método de su juego vuelve a estar en el ojo de la tormenta mediática.

Parece irrisorio que luego de 48 años, la filosofía futbolística albirroja siga siendo un punto de polémica para medios e hinchas de otras latitudes ajenas a las del Pincha. A esta altura la crítica se soslaya en los grandes canales o diarios porteños, pero se hace evidente en las redes sociales.

Para muestra un botón. Federico Colman es un joven periodista que integra el departamento de prensa de Lanús y que anoche estalló vía Twitter. “Estudiantes de La Plata es todo lo que yo no quiero ser. Escuela deleznable, estandartes de la trampa y la deslealtad”, expuso en su cuenta @colmanfr.

Gustos mediante, este discurso suena a algo masticado y reproducido por años. Desde su irrupción en el fútbol doméstico allá por 1967, Estudiantes fue foco de críticas. Osvaldo Zubeldía rompió con un molde que no fue amistoso con el “estilo criollo” que se pregonaba desde la tribuna mediática. “El arte de la improvisación, la gambeta y la habilidad individual, contrapuesto al estilo británico de la marca, el metodismo y la fuerza colectiva”, rezan algunos libros de la historia del fútbol argentino.

El discurso de la “nuestra”, de lo “criollo” atravesó al periodismo durante décadas y cualquier expresión en teoría contraria fue denostada. El pragmatismo es una mala palabra en un ambiente donde se exige “buen juego” casi a cualquier costo. Por eso Zubeldía fue tildado de “antifútbol”, de ganar con malas artes y conseguir sus títulos de manera desleal.

Dante Panzeri, emblema de la ética periodística y musa inspiradora de varios periodistas, era uno de los principales detractores del estilo albirrojo. Esto pensaba el mítico periodista argentino de Zubeldía y su equipo: “la representación de la violencia para el lucro aplicada al fútbol”, (…) “una asociación ilícita para producir resultados ilícitos”.

Esta imagen se instaló y se reprodujo de manera viral en aquellos que no mamaron la escuela y la filosofía pragmática. Y hoy se sigue replicando en diferentes rincones futboleros. Casi sin querer, como algo habitual e instalado. Como lo que logran los medios con su enorme poder, instalar verdades sin cuestionar su grado de verosimilitud.

Lo que ignoran los discípulos de Panzeri es que el fútbol argentino ha tenido y tiene muchos más exponentes de esa escuela pragmática y metódica. Carlos Salvador Bilardo fue señalado en los ´80 y ´90, pero no así Carlos Griguol (con Ferro y Gimnasia). En la actualidad, Pedro Troglio, Ricardo Caruso Lombardi, Miguel Ángel Russo, por tomar algunos ejemplos, siguen esa idea de practicidad. Maximizar los recursos y no ser pretenciosos a la hora de jugar. Claro está que los gustos son disímiles y variados, pero la idea de ganar está en todos.

Pisando el segundo mes de 2014, sigue en la cabeza de muchos que Estudiantes es un club de malas artes. “Deleznable”, como reprodujo el joven empleado de prensa de Lanús casi como eco de la voz de Dante Panzeri. El gusto no se cuestiona, pero todo lo que se inscriba dentro del reglamento no se puede tildar de desleal y mucho menos de ilícito.

Esta discusión volverá a estar en vigencia. No se agota. Mucho menos porque Alejandro Sabella, técnico de la Selección nacional, es un alumno de la escuela de Zubeldía y eso sigue siendo incómodo para algunos. El periodismo deportivo argentino debería repensar su filosofía, su manera de contar la historia. Se tilda de “asociación ilícita” a un club chico que ganó todo de manera legítima, pero no se cuestiona la Copa del Mundo 1978 donde el equipo dirigido por César Luis Menotti ganó un partido teñido de sospechas bajo un gobierno que suprimía todos los derechos humanos. Pero esa, es una batalla que se dará en otro terreno.

Como dirían las abuelas, con la plata ajena todos hacen negocios millonarios. Pero con el bolsillo propio son todos austeros administradores. En el fútbol, es así. Sin excepción.

http://diagonales.infonews.com/nota-208407-seccion-106&Redirect=false-Mas-de-45-anos-despues-se-sigue-hablando-del-estilo.html